Adiós
Melasma

El melasma es un trastorno crónico de la pigmentación que suele requerir una combinación de tratamientos y una protección solar diligente para su tratamiento óptimo. Ningún tratamiento cura el melasma de forma permanente, pero los enfoques basados en la evidencia pueden aclarar significativamente las manchas hiperpigmentadas.

¿Qué es el melasma?

El melasma se desarrolla debido a la sobreproducción de melanina, el pigmento que da color a la piel, en determinadas zonas de la piel. Este proceso se debe a una combinación de factores hormonales, genéticos y ambientales que estimulan la hiperactividad de los melanocitos (las células que producen la melanina).

Las principales causas y factores contribuyentes son:

  1. Exposición al sol (UV y luz visible): La radiación ultravioleta (UV) es el desencadenante más potente. Aumenta la síntesis de melanina y provoca inflamación, que activa los melanocitos. La luz visible, sobre todo en personas con piel más oscura, también puede empeorar la pigmentación. Por eso, el melasma suele aparecer u oscurecerse después de un tiempo al sol; incluso una exposición breve puede desencadenar su reaparición.

  2. Factores hormonales: Los estrógenos y la progesterona desempeñan un papel importante. Aumentan la sensibilidad de los melanocitos a la luz UV y favorecen la producción de melanina. Entre los factores hormonales desencadenantes más comunes se encuentran el embarazo (“cloasma” o “máscara del embarazo”), los anticonceptivos orales y la terapia hormonal sustitutiva (THS).

  3. Predisposición genética: El melasma suele ser hereditario. Es más frecuente en personas con tipos de piel III-V de Fitzpatrick (tez de media a oscura). Los factores genéticos pueden determinar la reactividad de los melanocitos a las hormonas o a la luz solar.

  4. Irritación cutánea y cosméticos: Ciertos cosméticos o productos para el cuidado de la piel que irritan o inflaman la piel pueden desencadenar o empeorar el melasma. Esto incluye algunos perfumes, jabones o tratamientos que aumentan la fotosensibilidad.

  5. Medicamentos y afecciones médicas: Algunos fármacos fotosensibilizantes (como ciertos antibióticos, anticonvulsivos o AINE) pueden hacer que la piel sea más reactiva a la luz solar. La enfermedad tiroidea también se ha asociado con el melasma en algunos casos.

  6. Otros factores que contribuyen: El calor y la luz infrarroja (por ejemplo, de la cocina o las saunas) pueden empeorar la pigmentación. La inflamación por acné, En ocasiones, un eccema o una lesión pueden desencadenar una hiperpigmentación similar al melasma.

Productos utilizados

Opciones de tratamiento

estamos aquí para responder todas sus preguntas

El melasma es una afección crónica de la piel caracterizada por manchas oscuras de pigmentación, normalmente en la cara (frente, mejillas, labio superior, nariz, mandíbula). Se debe a una producción excesiva de melanina, a menudo provocada por la exposición al sol, las hormonas o la inflamación.

El melasma es más frecuente en:

  • Mujeres (especialmente durante el embarazo o el uso de anticonceptivos hormonales)

  • Tonos de piel medios a oscuros (Fitzpatrick III-VI)

  • Personas con antecedentes familiares de melasma

  • Personas con exposición solar frecuente

Los desencadenantes más comunes son:

  • Exposición al sol (UV y luz visible)

  • Cambios hormonales (embarazo, anticonceptivos orales, terapia hormonal)

  • Genética

  • Calor e inflamación

  • Determinados medicamentos (como anticonvulsivos o fotosensibilizantes)

No exactamente. El melasma es una tipo específico de hiperpigmentación que tiende a ser simétrica, crónica y relacionada con las hormonas. La hiperpigmentación es un término más amplio que incluye otras causas como las manchas oscuras postinflamatorias del acné o las lesiones.

El melasma es crónico y propenso a recaer, pero puede controlarse eficazmente con tratamientos y cambios en el estilo de vida. A menudo desaparece tras el embarazo o cuando se eliminan los desencadenantes hormonales, pero la protección solar a largo plazo es clave para prevenir la reaparición.

Los enfoques combinados son los más eficaces:

  • Tratamientos tópicos: hidroquinona, tretinoína, ácido azelaico, ácido tranexámico, etc.

  • Procedimientos: peelings químicos, microneedling, láser de baja fluencia

  • Protección solar: fundamental tanto para el tratamiento como para la prevención

Sí. Incluso después de un tratamiento exitoso, el melasma a menudo se repite con la exposición al sol o los cambios hormonales. El mantenimiento con tópicos suaves y protección solar es crucial.

Listo para ver
nuestros esteticistas?

Envíenos sus preguntas

¿Tiene alguna pregunta? Háganoslo saber y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible.

Envíenos un correo electrónico

info@reimagineclinic.ca

Llámanos

438-686-8460

es_MXES